La verdad se encuentra en todas partes, en todas nuestras experiencias. No hemos de tratar de, esporádicamente, tener una experiencia sublime y mágica desdeñando, en el intento, lo que realmente nos sucede. No hemos de esforzarnos por encontrar la verdad. Cada instante es la expresión de la verdad en nuestras vidas, si sabemos cómo mirar.
miércoles, 27 de julio de 2011

El alma humana es una caja de donde siempre puede saltar un payaso haciéndonos mofas y sacándonos la lengua, pero hay ocasiones en que ese mismo payaso se limita a mirarnos por encima del borde de la caja, y si ve que, por accidente, estamos procediendo según lo que es justo y honesto, asiente aprobadoramente con la cabeza y desaparece pensando que todavía no somos un caso perdido.
(José Saramago)


Te conozco hace casi 13 y cada día le agradezco a Dios por que te puso en mi camino,no me atrevo a decirte amigo,sos como un hermano para mi,ese hermano que esta AHÍ en el momento exacto , siempre, todos los días de mi vida.No se como agradecerte por ser lo que sos,tenía ganas de escribir acá lo que sos para mi,sabes que no soy de expresarme mucho(soy sequita),pero si algo tenes que tener bien claro es que sos mi hermano del alma,el que siempre me acompaña en todo.Te amo hermano,GRACIAS .
viernes, 15 de julio de 2011
sábado, 18 de junio de 2011

Cuando intento conocer profundamente a alguien, lo primero que intento saber es, que es lo peor que le ha pasado, eso me dice qué aprendió, sobre qué bases construye... a lo largo del tiempo he concluido que cuanto más grande fue el fracaso, más fuerte el dolor, dura la pérdida, o angustiosa la pena; si ha aprendido, más blando y acogedor es el corazón de quien está del otro lado
Depender de otra persona para estar alegre o triste es ir contra la realidad. La felicidad y la alegría no pueden venirme desde afuera. Están dentro de mí. Lo que venga de afuera puede estimularme más o menos, pero no puede darme ni una pizca de felicidad; sólo yo puedo actualizar y expresar desde mi propia realidad, las potencias de amor que pueden hacerme feliz.

Dicen que las alegrías, cuando se comparten, se agrandan. Y que en cambio, con las penas pasa al revés. Se achican. Tal vez lo que sucede, es que al compartir, lo que se dilata es el corazón. Y un corazón dilatado esta mejor capacitado para gozar de las alegrías y mejor defendido para que las penas no nos lastimen por dentro







